Brillante como aquel lucero tan lejano
Tienes la pasión y devoción de un cristiano
Rozas el lado oscuro de lo humano
Y te retuerces por el frío de tus manos
Recorres el camino de lo prohibido
Buscas satisfacción a través del olvido
Te cubres con la cara más llana de la moneda
Te sumerges en un idilio inoportuno de ideas
Y sin saber por qué, esperas un truco del destino
Y sin saber qué hacer, resuelves que el olvido es tu elegido
Hueles el néctar de tus logros
Rechazas a aquel pretendiente un poco sordo
Juegas con tu pelo, te envuelves de deseo,
Resplandece tu canción, se hace nota la ocasión
En un suspiro de realidad se oprime la necesidad
Y sin saber por qué, inventas una historia más
Y sin querer entender, te niegas a saber la verdad
Que nunca has existido
Que tu aroma no es el vino
Que tu corazón
Lo perdiste en esta canción
Que ya no existe
Que la mirada se nubló
Que el río se secó
Que la montaña hoy perdió su brillo
Y no te queda nada más
Que luchar por la verdad
Que solo está en tus pensamientos
Y no te queda nada más
Que resignar lo que vendrá
Porque tu eres ahora ACTOR DE TU PROPIO CUENTO
Porque tu eres ahora ACTOR DE TU PROPIO CUENTO